Carta para una mamá


Mamita: hace mucho tiempo que no le escribía una nota, pero el día de hoy veo la necesidad de hacerlo, pero no precisamente por sentirme culpable de algo, sino por el contrario, sentirme señalado por las de gente que no acepta la diversidad.

Han sido noches enteras sin dormir bien, muchas lágrimas, señalamientos, groserías, malos tratos solo por ser diferente, por sentir amor por una persona de mi mismo sexo; mamita, no comprendo a quien le estoy haciendo daño.

Uno no pide nacer de una manera u otra, simplemente los sentimiento hacia una persona van creciendo con el tiempo sin uno darse cuenta.

No me siento mal por amar a otro hombre,  me siento mal es por estar rodeado de personas que no comprenden lo que uno siente es transparente, puro y verdadero, mi amor es igual al amor que se profesaron mi papá y tu.

Ser el “raro”, el diferente o el marica que no merece expresar lo que siente, porque no esta bien visto o simplemente por que no tiene derecho, es una sensación que no se la deseo a nadie, he pensado en acabar con mi vida ya que he considerado en no continuar viviendo en un mundo tan cruel que trata a sus semejantes como si no fueran eso: semejantes.

Mami, he tratado de ser una buena persona en mi vida, esforzándome por cada día ser el mejor en lo que hago, ser responsable con mis obligaciones, estar atento a mis necesidades y de las personas que me rodean, pero para la sociedad eso no es suficiente.

Para muchas personas el querer a una persona del mismo sexo lo hace menos hombre, cosa contraría es la que aprendido, porque hacen falta cojones para reconocerse como uno es; soy consiente que todos los días tengo que ser mejor que el anterior, porque esos señalamientos me hacen esforzarme para seguir adelante y levantar la frente demostrando que si uno es gay no es menos hombre, ni menos persona.

Nadie puede, ni va a decidir por mi con la persona que “debo” estar, solo por aparentar y dejar de lado mi felicidad.

Los hombres en la tierra vinimos en busca de la felicidad, quizá este no es el instante más feliz de mi vida pero si me siento correspondido con el querer de con quién estoy compartiendo momentos inolvidables para mi vida.

Las personas que creen que los gays son solo orgías, sexo y cambio de sexo; quisiera también contarles que están muy equivocados, no todos los gays quieren ser mujeres, ni todas las lesbianas quieren ser hombres. Mami, nunca he participado, ni creo que lo haga de una orgía y tampoco quiero cambiarme de sexo, ni vestirme como una mujer.

Yo no dejo de ser el mismo hijo solo por sentir amor hacia otra persona, eso me hace más humano, más sensible. Debo decir que en cambio si sufro todos los días de mi vida al ser señalado, juzgado, materializado como eso que nadie quiere tener en las familias.  Hoy día, los drogadictos, las prostitutas, los ladrones y los gays son lo peor de la sociedad, pero los tres primeros tratan de socializarlos y aceptarlos, a los últimos nos toca vivir encerrados en nosotros mismos por temor a ser discriminados.

Por ahora seguiré cumpliendo con mis obligaciones y trabajando por un mejor país para ser feliz.

Cada cual busca su propio destino, el que quiere ser bueno lo es, el que no simplemente no lo hace; yo trato de ser honesto, responsable pero ante todo, no hacerle daño a nadie de mi alrededor. No me puede quedar callado ante las injusticias de las sociedad, mucho menos ante las cosas que me involucran como persona, por eso pido que comprenda a su hijo y que no por eso la dejaré de amar y de ser quien soy.

En el mundo considero que estoy solo, ya que de mi mente no se ha salido aquel fatídico episodio, donde  terminaron cortadas las fotografías familiares y mi imagen desaparecía, solo por ser quien soy, desde ese día comprendí que tengo que ser el mejor en lo que me proponga para demostrar que puedo ser mejor aún más.

Mamita, solo sepa que la amo mucho con todo mi corazón y siempre estaré muy agradecido por todo lo que haga por mi, como también de estar a mi lado en todos los momentos y ya no importa lo que pase yo seguiré ahí hasta cuando usted quiera sin que usted sienta vergüenza por mi.

Por último, creo en un Dios que no es un Juzgador de los sentimientos, pero difícilmente soy creyente de la institución que lo representa en la iglesia, no no puedo dejar de sentir asco por la gente que rechaza la diferencia, como espero que mi pequeña familia comprenda que el paso más difícil es el aceptarse uno mismo, después de noches enteras lo he logrado solo falta que usted lo haga y me reconozca.

Te amo mamita. 

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